(24/05/06)

Columna. La Nación, 8 de Mayo 2006

Las centrales de Aysén y el escenario mundial

Juan Pablo Orrego, Coordinador ampaña Ríos Vivos-Ecosistemas.

    El grave conflicto ambiental que surge en Aysén y que amenaza los ecosistemas únicos en esa zona, es sólo en parte un problema ecológico y debe ser entendido en un contexto más general. En él, las centrales hidroeléctricas juegan un importante rol en el mapa mundial de la acumulación de capital, del desmantelamiento del Estado y la cooptación de autoridades, todos peligros que se ciernen sobre nuestro país en este nuevo capítulo del desarrollo energético nacional.

    Las conclusiones que hace algunos años hiciera la Comisión Mundial de Represas (una instancia interdisciplinaria que analizó la situación mundial de estas obras) dan luces que van en esta dirección. En el plano de los impactos sociales, se comprobó que a nivel mundial la regla general es que estas construcciones traen aparejados fenómenos extendidos de pobreza y el fracaso de las prácticas de relocalización de personas y comunidades , especialmente en el caso de campesinos y grupos indígenas. La nefasta experiencia de Ralco, a la luz de estas conclusiones, no debe ser leída como un hecho puntual sino extrapolable a lo que probablemente sucedería en Aysén.

    Particularmente llamativo es el hecho de que el Banco Mundial, que originalmente se había involucrado activamente en el proceso de la Comisión Mundial sobre las Represas, presionara luego a los países del hemisferio Sur para que rechazaran las conclusiones. Esto confirma la existencia de un orden macroeconómico mundial que apuesta por los megaproyectos como mecanismo de acumulación de capital privado. De hecho, los escenarios de hoy son la consecuencia del impulso que antes dieron los organismos internacionales a la privatización del mercado energético en América Latina, dando origen a proyectos donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) jugó un rol clave en su promoción y financiamiento.

    A este respecto, son particularmente elocuentes las conclusiones del investigador Patrick McCully, quien, después de años de estudio de las estadísticas, constató que la construcción de represas a nivel mundial descansa invariablemente en el beneficio a poderosos intereses políticos y económicos, además del secretismo durante sus fases de evaluación e instalación, que buscan obstaculizar al máximo los procesos democráticos de toma de decisiones y la fiscalización ciudadana. Detrás de toda esta maraña, se repiten tres actores que se articulan de manera invisible para que los proyectos lleguen a concretarse: los políticos locales que sacan provecho de la construcción de las centrales, los funcionarios públicos afines por cooptación o ideología y las grandes empresas de ingeniería y construcción.

    En vista de estos antecedentes, todo lo que se diga y haga sobre las centrales en Aysén debe ser analizado con detención. El debate que necesitamos en Chile ya no resiste las explicaciones simplonas y evaluaciones irrisorias con las que antes se han aprobado megaproyectos, cuyo único fin fue el enriquecimiento de algún inversionista local o extranjero. Las lecciones internacionales deben ser debatidas por el país, no sólo a propósito de las represas y de la demanda energética, sino de un modelo de desarrollo primario que ha sido idealizado y que tiene muchos rezagos. De hecho, justamente cuando a nivel mundial se inicia el retroceso de la construcción de represas por la constatación de sus múltiples y graves externalidades ambientales y sociales, nuestro país ha decidido profundizar en este vetusto camino.


    José M. Infante 1960 Ñuñoa, Santiago Chile Teléfonos: (56 2) 494 02 33 - (56 2) 458 4776 - Email: contacto@ecosistemas.cl
    Página desarrollada con el apoyo de Fundación Manfred Hermsen, Fundación Lighthouse, Fundación Marisla y con la colaboración de Fundación Weeden
    Algunas de las imágenes contenidas en este sitio son un aporte de Parque Pumalin · Mallín Colorado · Centro Ballena Azul · Gary Hughes · Enrique Alcalde

    direción, e-mail, contacto