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El Ministerio del Medio Ambiente en Teatinos 254 es un lugar poco iluminado. Sobran las lámparas en el hall de entrada, pero están apagadas. En la oficina de la ministra María Ignacia Benítez hay seis focos, pero ella sólo enciende tres. No es la única "medida verde" de esta repartición. El papel no se bota, las pantallas de los computadores están en versión de ahorro de energía y próximamente medirán su "huella de carbono"; es decir, certificarán la cantidad de gases de efecto invernadero que emiten en su cadena de producción.
Cecilia Derpich
"En mi casa hago lo mismo", dice la ministra, en la semana en que circuló el rumor de su renuncia tras la intervención presidencial que evitó la instalación de una central termoeléctrica en Punta Choros. De ello, no quiere hablar. "No me hago cargo de los rumores. Yo soy ministra de Estado. El Presidente me encomendó una tarea cual es proteger el medio ambiente y hacer un desarrollo sustentable del país. En eso estoy. Reitero mi absoluta lealtad al Presidente. Mientras él me necesite, yo voy a estar acá", dice.
-¿Se siente respaldada por el Presidente?
-Absolutamente. Así que le reitero que no hay ninguna duda, y, como ministra de Estado, mientras él me necesite, yo estoy aquí.
-¿Cuál era su posición respecto de la central termoeléctrica de Punta Choros?
-Los proyectos se evalúan dentro del sistema de evaluación de impacto ambiental en el mérito de la legislación ambiental. Yo no me pronuncio ni a favor ni en contra. No me corresponde. En ese sentido, tienen que cumplir con la legislación vigente y vamos a ser muy rigurosos, cualquiera sea el proyecto. Y además, como vamos a tener una Superintendencia del Medio Ambiente, ahí sí que seremos súper estrictos y no vamos a permitir que ninguna empresa se ahorre ningún peso. Para nosotros es muy importante la fiscalización de un proyecto, y nosotros somos los que tenemos que garantizar que eso se cumpla, y que, una vez operando, esto funcione.
-¿Cree que en el caso de Punta Choros se pasó a llevar la institucionalidad vigente?
-Creo que el Presidente ha sido enfático en decir que no se ha pasado a llevar la institucionalidad ambiental, y esta es una decisión que él conversó con la empresa y la empresa decidió aceptarla. No hay ninguna crítica a la institucionalidad.
-Si a futuro otros grupos de interés quieren detener proyectos que ellos consideran dañinos para el medio ambiente, ¿esto es un precedente?
-Como ministra del Medio Ambiente tengo que dar garantías de que la legislación ambiental se cumpla a cabalidad y rigurosamente. Y en eso quiero dar una señal de claridad. Los proyectos son evaluados y seguirán siendo evaluados con mucha energía, con apego irrestricto a la legislación que tenemos; estamos prontos a dictar una norma de emisión para termoeléctricas que va a dar lineamientos al respecto.
-¿Cuándo se va a dictar?
-El anteproyecto de norma lo tiene que ver el consejo consultivo de la Conama, eso se verá la próxima semana y posteriormente va al consejo consultivo de ministros. Una vez emitida la opinión, va a la firma del Presidente y luego a Contraloría.
Mirada de largo plazo
-¿Cómo se compatibiliza crecimiento económico con el cuidado al medio ambiente?
-Eso es posible. Cuando uno tiene reglas claras, cuando tecnifico la evaluación, cuando tengo una norma de emisión, que es exigente a nivel europeo, es posible hacerlo. Y en el intertanto, tenemos que tener una mirada de largo plazo. Somos un país bastante dependiente de la energía y ya tuvimos una experiencia en el año 2008 en que nos quedamos sin energía. Entonces apostamos a la energía renovable con fuerza. Estamos haciendo todos los esfuerzos como gobierno, para que esto sea cada vez mejor, pero en el intertanto vamos a tener que tener las termoeléctricas que nos permitan poder cumplir este sueño, que es crecer al 6% y compatibilizarlo con el medio ambiente.
-¿Es Chile un país que proteja el medio ambiente?
-Sí, Chile es un país que tiene un sistema de evaluación de impacto ambiental que ha sido reconocido. De hecho, nuestro ingreso a la OCDE así lo demuestra; era un requisito. Es más, la evaluación de desempeño ambiental que hizo la OCDE se enfocaba en que tenía que haber más fiscalización y eso lo recoge la nueva institucionalidad.
-Más allá de la institucionalidad, ¿cree que las personas tienen internalizada la protección ambiental?
-Nos falta avanzar en educación ambiental. Las personas hablan de medio ambiente, pero no lo internalizan en su vida diaria. Tiene que ver con nuestras conductas. Cuánto usamos el auto por ejemplo. Tenemos que entender que si queremos una mejor calidad de vida, todas estas regulaciones implican un costo que tenemos que estar dispuestos a pagar. Por ejemplo, el plan de descontaminación de Santiago va a implicar mayores exigencias a los vehículos catalíticos que tengan más de 10 años. A lo mejor el 30% de los autos serán rechazados, porque el convertidor catalítico ya cumplió su función. En ese contexto, la gente dice, yo estoy de acuerdo con el medio ambiente, pero no quiero cambiar el convertidor. Como ministerio tenemos como desafío lograr que las personas entiendan que todos somos parte del medio ambiente.
Definiciones
Energía nuclear: Es una opción que hay que estudiar, se utiliza en muchas partes del mundo.
Gestión de áreas protegidas: Para eso estamos creando el Servicio de Biodiversidad de Áreas Protegidas, que nos tiene muy contentos.
Reciclaje: Es una gran tarea que impulsaremos fuertemente.
Norma de material particulado: Va a ser presentada, es muy necesaria. Ya la vio el Consejo Consultivo, y va a ser presentada al consejo de ministros durante este mes.
Norma de emisión de termoeléctricas: La norma se presenta al Consejo Consultivo el próximo martes. Tiene mucha relevancia, y nos interesa que esa norma se promulgue luego.
Relación áreas verdes versus áreas construidas: Santiago presenta un déficit en algunos sectores de áreas verdes que ojalá pudiera compensarse.
Descontaminación de grandes ciudades: Como ministerio estamos enfocados en disminuir las concentraciones de material particulado 2,5. En el caso de Santiago se ha hecho un gran avance, y eso hay que destacarlo. Entre 1990 y ahora ha bajado más de un 60%, fruto de los planes que se han efectuado. En el caso de las ciudades del sur, tenemos el tema de la leña, y existe una propuesta, un programa piloto, de cambiar una cierta cantidad de estufas. Es un tema muy ciudadano y cultural.
HidroAysén: Es un proyecto que está en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, así que hay que esperar que termine su proceso. Como Ministerio no tenemos postura frente a ningún proyecto.
maria iganacia benítez |