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La posible instalación de dos centrales termoelectricas en las proximidades de Punta de Choros, demuestra como, a punta de un lobby feroz, las empresas pueden pasar sobre toda la institucionalidad vigente. Durante años, los servicios públicos de la región de Coquimbo se pronunciaron en contra de la aprobación de estos proyectos. Sin embargo, la visita del Presidente mundial de Suez Energy provocó un súbito cambio de criterio. Incluso convenció a nuestro Presidente, quien durante su campaña buceó en las cristalinas áreas de la reserva Pingüino de Humboldt y luego formuló una certera declaración: "durante su Gobierno se privilegiarán las energías limpias porque las centrales a carbón constituyen una verdadera aberración ambiental".
El Presidente se olvidó de sus palabras, se olvidó de los pescadores, de los pequeños agricultores y se olvidó también de que las termoeléctricas amenazan una de las zonas de mayor biodiversidad marítima en el país. En esta zona se encuentran 5o especies marinas distintas, se concentra el 8o% de la población mundial de pingüinos de Humboldt, y se produce el 6o% de los recursos pesqueros de la región. Según los informes científicos, las plantas termoeléctricas no sólo emiten CO2 sino que succionan agua de mar para el proceso de enfriamiento, la que luego se devuelve a mayor temperatura, lo que afectaría gravemente la población de locos (se extraen 8000 mil unidades de locos cada año) y corales.
Todo se ha confabulado para que las termoeléctricas avancen, empezando por el nombramiento de las nuevas autoridades. El intendente de Coquimbo, Sergio Gahona, fue candidato a diputado por el distrito yen medio de la candidatura se manifestó a favor de las plantas termoeléctricas. Hoy Gahona preside la Corema. La actual directora de la Conama Regional, Claudia Rivera, se desempeñó en la empresa Gestión Ambiental Consultores (GAC), que asesora el proyecto Central Térmica Cruz Grande en La Higuera, la otra termoeléctrica que pretende instalarse en el sector.
En esa empresa asesora también se desempeñó la actual ministra de Medio-ambiente, María Ignacia Benítez, y uno de los más influyentes miembros del Consejo Consultivo de la Conama, Ricardo Katz, quien es socio fundador de GAC.
Hoy, para quienes soñamos por un Chile sustentable, la Corema ha dado un paso que nos indigna y entristece. No nos queda más que confiar en nuestro Presidente, quien al final es el que tiene la última palabra.
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