Contacto
mapa del sitio
Buscar
Ecoreflexiones
Galería de imágenes
Enlaces (links)
El Divisadero de Aysén. 9 de Marzo de 2010
Comunidades autosustentables como medio de prevención en un país de expuesto a catástrofes
Por Patricio Segura Ortiz. Periodista

patricio segura

Ha pasado poco más de una semana desde el terremoto y tsunami que afectó a gran parte del territorio nacional y aunque se diga que no es el momento de los análisis, ya que sería la hora de la ayuda a quienes sufren y la reconstrucción nacional, no es menor que más de alguna lección deberemos aprender de lo ocurrido en estos grises días.

Y diagnósticos e interpretaciones de todo tipo y pelaje ha habido, basados algunos en percepciones de la realidad y otros en las propias convicciones que habrían quedado demostradas en lo ocurrido tanto a nivel institucional como del actuar ciudadano. Lo más notorio, los masivos saqueos de la semana pasada y la devolución de bienes a la que este fin de semana se vieron obligados muchos no precisamente por un repentino ataque de honestidad sino por la pistola al pecho que les pusieron los efectivos de la policía, fuerzas armadas incluidas.

Hasta ahora se ha hablado de lo peor del sistema neoliberal individualista que se hizo patente con el robo de supermercados y viviendas, la degradación del sentido de autoridad que se habría instalado en Chile a raíz de la concepción garantista de cierta izquierda o incluso la poca seriedad con que hemos afrontado la necesaria prevención de las emergencias en un país que se auto reconoce como cuna de terremotos, maremotos y cataclismos de todo tipo.

Decidor sobre el sentido que hemos dado a nuestra sociedad es el informe de CorpCapital del lunes posterior al sismo: "A 3 días del terremoto que impactó con fuerza la zona centro-sur del país, el mercado ya pronostica los efectos macroeconómicos que el sismo generará en nuestra economía, teniendo en cuenta todavía la escasa información existente al respecto. Los mayores cambios en el escenario 2010 provienen de una proyección de mayor crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) producto de la gran pérdida de capital en las zonas afectadas, lo que implicaría un gran gasto en reconstrucción. Se espera que el empleo se vea positivamente afectado, en particular producto de la mayor dinámica que se espera para el sector construcción". Decidora la frase dada la paradoja que se instala al saber que lo bueno para un sistema que mide todo económicamente no necesariamente significa un bien para el país. ¿Alguien podría decir que sobre la base del crecimiento esperado y el trabajo a generar el terremoto, en el fondo, fue positivo?

Pero más allá de este análisis, hay un tema esencial que ha quedado en el tintero. Y para eso recordar una anécdota.

El lunes de la semana pasada conversaba con una amiga y le consultaba si tenía familiares en la zona de la catástrofe. "Sí, mis padres", fue su respuesta. "¿Dónde?" fue mi pregunta. "En Concepción" respondió, agregando un "en el campo". Y bastante claro quedó todo cuando, ante mi consulta si habían tenido muchos problemas con la falta de agua y energía, y los saqueos, me contestara "no, si ellos viven en el campo".

En una sociedad donde, seguramente basados en la economía de escala mayor para abaratar costos (económicos, por cierto), se endiosa lo urbano y el concreto, asociado éste a una mal entendida noción de modernidad, es complejo trabajar en modelos distintos al hegemónico. Pero situaciones como la ocurrida nos demuestran que son una oportunidad, una oportunidad para ver las cosas de una forma distinta. Hemos vivido un sistemático ninguneo de lo que significa vivir en el mundo rural, sin relevar los muchos aspectos positivos que tiene la vida natural y autosustentable.

Es como el poster que a principios de los 90 circulaba por el país en que destacadas y destacados pensadores chilenos respondían a la pregunta de cómo se imaginaban el Chile del futuro. Y casi sin excepción aludían todos a un país con ciudades no tan grandes como las actuales, desconcentradas, sustentables en términos de autogestión de sus necesidades básicas y viviendo en armonía con sus ecosistemas, lo cual generaría también un bienestar social. Ninguna relación con el concepto de grandes metrópolis en que se concentra la generación, transmisión y distribución de bienes y servicios que en circunstancias como ésta demuestran su inutilidad. Y aprovechándome de la comparación, tampoco entran en esta concepción mega sistemas que profundizan la dependencia (económica, política, del servicio) y que por lo tanto hacen mucho más vulnerables a quienes a ellos se conectan. Y ésa siempre ha sido también una de las críticas que se ha hecho a los proyectos de represas en la Patagonia, por el inmenso poder que lograrían las empresas dueñas de Endesa y Colbún en un área estratégica y sensible como lo es la de la energía, y la alta vulnerabilidad de un tendido eléctrico de alta tensión de más de 2000 kilómetros de extensión.

La visión que hay detrás de esta discusión es qué tipo de país queremos construir. La descentralización y la desconcentración a todo nivel y de todo tipo es lo que está detrás, y que implica no sólo medidas en el ámbito público sino incluso a nivel de percepciones; si queremos ciudadanos, comunidades, ciudades más libres y autónomas, o ciudadanos, comunidades y ciudades más controladas y dependientes. Y eso tiene que ver con la sustentabilidad, la democracia, la equidad.

Porque lo que hemos visto hoy también es la oportunidad para construir el Chile del mañana.

patricio segura
ver relacionados

patricio segura

patricio segura

José M. Infante 1960 Ñuñoa, Santiago Chile Teléfonos: (56 2) 494 02 33 - (56 2) 458 4776 - Email: contacto@ecosistemas.cl
Página desarrollada con el apoyo de Fundación Manfred Hermsen, Fundación Lighthouse, Fundación Marisla y con la colaboración de Fundación Weeden
Algunas de las imágenes contenidas en este sitio son un aporte de Parque Pumalin · Mallín Colorado · Centro Ballena Azul · Gary Hughes · Enrique Alcalde

direción, e-mail, contacto