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CONCEPCIÓN.- Un requerimiento de la Conaf sobre algunos de los efectos que la construcción del embalse Punilla podría provocar en el ecosistema generó que la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) del Biobío suspendiera, por tercera vez, la tramitación del estudio de impacto ambiental del proyecto.
A fines de enero la Conaf planteó dudas sobre la reubicación de huemules y vizcachas que viven en la zona donde se emplazará la obra, y sobre la reforestación de especies arbóreas amenazadas por la iniciativa que aseguraría el suministro de agua de 66 mil hectáreas de la provincia del Ñuble.
Así, el análisis del estudio de impacto ambiental fue pospuesto hasta el 10 de marzo, fecha en que se deberán entregar las respuestas a las dudas planteadas por la Conaf.
Anteriormente, instituciones como el Servicio Agrícola y Ganadero, el Servicio Nacional de Pesca y el municipio de San Fabián de Alico ya habían hecho cuestionamientos que habían detenido el estudio.
La elaboración del documento solicitado por la Corema está a cargo de la Unidad de Gestión Territorial Ambiental del Ministerio de Obras Públicas (MOP), y sólo cuando finalice el estudio de impacto ambiental se podrá licitar el embalse destinado al río Ñuble, proyecto que se presentó en 2004 y que contempla una central hidroeléctrica.
La iniciativa busca redistribuir los recursos hídricos existentes para aumentar la capacidad de riego en beneficio de los agricultores de la zona, además de generar 94 MW de energía eléctrica.
Recuadro :
- US$ 149 millones es la inversión que tendrá el embalse Punilla, ubicado en la Región del Biobío.
- 66 mil hectáreas de la provincia del Ñuble podrían asegurar agua para el riego de plantaciones y el consumo del ganado.
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