|
Presentación
Desde hace décadas, organizaciones ambientales y científicos en diversas partes del
mundo advirtieron el peligro que implica la quema de combustibles fósiles, la deforestación, los
cambios de uso de suelo, que acentúan el efecto invernadero producto de la acumulación de
ciertos gases nocivos en la atmósfera, y que tendría como consecuencia la aceleración del
cambio climático planetario. Sin embargo, sólo en los últimos dos años se ha logrado instalar en
los tomadores de decisiones y en la opinión pública mundial la noción del calentamiento global
como un hecho fehaciente, inevitable, irreversible y sobre todo, originado por la acción humana.
Pero esta toma de conciencia no ha estado acompañado por la implementación de las
acciones necesarias que, con carácter de urgente, debieran adoptar los gobiernos para intentar
si no revertir -cuestión imposible de acuerdo a la opinión consensuada de la comunidad
científica- al menos desacelerar el proceso de calentamiento, y adoptar medidas para la
mitigación de sus efectos. Esto implica, necesariamente, disminuir los niveles de emisiones de
Gases de Efecto Invernadero, principalmente dióxido de carbono (CO2) y metano (CH4), que
genera la quema de combustibles fósiles.
De acuerdo a la tipificación establecida en la convención de Cambio Climático, Chile es
un país vulnerable social y ambientalmente frente a este fenómeno, debido a su clima, a
presentar ecosistemas frágiles, alta contaminación, tener zonas costeras bajas, entre otras
características, por lo que debiera prestar especial preocupación al problema. En efecto, Chile
tiene varias de las 9 características que debe presentar un país para ser tipificado como
vulnerable. Y pese a que el país no representa un aporte significativo en materia de emisiones
contaminantes -al igual que el resto de América Latina-, su mayor contribución al Calentamiento
Global es por vía de la deforestación; el cambio de uso de suelo para sistemas
silvoagropecuarios; y el avance de la desertificación. A pesar de estos antecedentes, el
Gobierno ha sido incapaz de elaborar una política coherente y completa de prevención,
adaptación y mitigación frente al Cambio Climático, sumándose así a la suerte de inmovilidad
mundial.
El documento "Chile y el Calentamiento Global: Una Mirada desde la Política Pública"
aborda este tema, entregando un análisis detallado de los diversos aspectos involucrados, tanto
a nivel planetario como continental y nacional, y termina con una serie de propuestas para el
país en cinco áreas claves: Aguas continentales, Océanos, Energía, Protección y Conservación
de la cubierta vegetal y Basura.
A través de este Registro de Problemas Públicos (RPP), que fue elaborado gracias al
apoyo de la Fundación Heinrich Böll, Fundación Terram espera contribuir de manera
significativa en la discusión del problema del Calentamiento Global en el ámbito nacional.
Flavia Liberona
Directora Ejecutiva. Fundación Terram.
Calentamiento Global. |