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 | Tompkins explica las alternativas de trazado.
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En primer término, el filántropo norteamericano reiteró los argumentos a favor del trazado costero de la ruta: menores costos, menor tiempo de construcción y menor impacto ambiental, pues dado que son terrenos planos ni siquiera sería necesario dinamitar. Eso sin contar los beneficios para la población local, pues mientras unas 3.000 personas viven cerca de donde pasaría el camino costero, apenas unas 80 habitan hacia el interior, "de los cuales 50 son ‘pumalinos’, que no están exigiendo el camino; estamos felices con que el camino pase por la costa", puntualizó Tompkins.
"En el caso del camino interior, estamos hablando de un camino que va a tomar mucho tiempo en construirse, lo que lo convierte prácticamente en un obstáculo para la conectividad. Si se contruye el camino costero, puede ser muy rápido, un año y medio o dos años máximo; requiere de dos transbordadores, pero estamos proponiendo que se compren barcazas modernas, tal como Lan Chile está buscando el último modelo de aviones. Y una vez terminado, calculamos que completar la ruta desde Chaitén a Puerto Montt por el camino interior podría demorar probablemente tres horas más que por la costa, porque en lugar de recorrer 100 kilómetros serían 200 kilómetros. Los críticas de que estamos tratando de obstaculizar la conectividad no son ciertas, porque en realidad nosotros estamos promocionando la conectividad", aseguró Tompkins.
Luego, el norteamericano fue consultado acerca del tópico que desató la reciente controversia a través de los medios de comunicación: la obligación del Estado chileno de expropiar los terrenos que el trazado del camino requiera, y por lo tanto pagar a la Fundación Pumalín el monto compensatorio correspondiente. Le tocó entonces el turno al abogado Pedro Pablo Gutiérez de intervenir: "el Ministerio [de Obras públicas] no ha dicho que va a construir la carretera como quiera y por donde quiera y que no va a pagar. Seamos claros: el Estado de Chile tiene todos los derechos soberanos de decidir por dónde quiere hacer sus caminos, a pesar de lo que los dueños superficiales piensen. El estado puede hacer el camino por Pumalín, lo puede hacer de 6 metros, de 60 o de 600 metros, eso no hay cómo impedirlo. Ahora, cuando lo haga, tiene que expropiarnos".
 | El abogado Pedro Pablo Gutiérrez acompañó a Tompkins en la conferencia de prensa.
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Con ello intentó corregir la versión errónea pero profusamente difundida por la prensa, según la cual los acuerdos suscritos entre Douglas Tompkins y el gobierno los años 1997 y 2003 implicaban la donación de parte del primero de una franja de 100 metros para la construcción del camino. Por el contrario, la realidad es que el gobierno se comprometió en esos acuerdos a declarar al parque como Santuario de la Naturaleza, y se exceptuó de esa condición una franja de 100 metros, de manera de evitar para el gobierno, en el momento que se precisara, la engorrosa tramitación de desafectar parte del Santuario. Esto en ningún caso implicó una donación o cesión sin costo de esos terrenos de parte de Douglas Tompkins o de la Fundación Pumalín hacia el Estado chileno, es decir, no se eximió al Estado chileno de su obligación de expropiar y por lo tanto de pagar dichos terrenos.
"No hay ningún documento que se haya firmado o suscrito en que esté ni siquiera subentendido que se puede construir el camino gratis. Va a tener que expropiar, como en cualquier otra situación similar, como se hizo en la Costanera Norte, donde se han pagado miles de millones a los propietarios ribereños, o en otros casos similares; aquí habrá que pagar lo que corresponda por la construcción de la faja de la carretera", puntualizó el abogado.
- ¿Tienen estimado a qué monto ascendería este pago?
- DT: No, los valores pueden ser variables. Y no vamos a enfrentar eso hasta que no tengamos un proyecto definitivo.
 | Gran expectación periodística causaron las declaraciones del filántropo norteamericano.
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Consultado respecto a la oposición que han generado sus proyectos en Chile, y en el último tiempo también en Argentina, el norteamericano señaló:
"Lamentablemente en América Latina todavía hay poco conocimiento de la oposición que genera cualquier proyecto de conservación. Si se revisa la historia de Estados Unidos, por ejemplo, donde hay 77 parques nacionales, cada uno en su formación y creación ha generado una polémica, muchas veces más grande que la polémica de Pumalín en Chile. Un proyecto grande, que llama la atención de la sociedad, va a crear todo tipo de oposiciones, es absolutamente normal. Estamos conscientes de esto, no nos da ningún miedo ni desconfianza en nuestros propios proyectos. Sabemos que si hacemos nuestro trabajo bien, va a salir bien. Cuando empezamos con Pumalin tuvimos mucha oposición; hoy, Pumalín, como Santuario de la Naturaleza, y eventualmente como otro Parque Nacional, cuando lo donemos al Estado en el futuro, es la prueba de este proceso. Lo mismo pasó con Corcovado, que hoy día es un Parque Nacional; paso también con la donación de Monte León, en la costa de Santa Cruz en Argentina, pero superamos todo eso. Hemos aprendido algo: como hacer slálom entre los obstáculos que siempre encontramos".
Finalmente, respecto a la controversia por la petición del senador Antonio Horvarth de retirar la visa al norteamericano, Tompkins manifestó su fe en el gobierno y su confianza en que se desestimaría esta sugerencia.
Paulina Vera P.
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